jueves, 26 de junio de 2014

Al fabricante de imposturas

"Este disperso amor es nuestro desanimado secreto.
Una cosa invisible esta pereciendo del mundo,
un amor no mas ancho que la música"

Jorge Luis Borges

Abriguese.
hace tanto frío 
dentro suyo.
Mire hacia atrás,
reconozca en la polvareda
su rastro.
Sí,
allá donde el mar y el río,
¿recuerda?
ella aún no despierta.
Usted sabe bien 
a quien no nombro.
La muchacha de 
sueños grandes,
con la médula en los ojos.
La siniestra con berretines
de credulidad.
La misma.
La idiota.
Aquella que usted besó
de adentro hacia afuera.
Que colmó su abismo
de palabras dulces.
Que le arrancó la fé,
implacablemente.
Usted,
que como un criminal
sopesó la fiebre.
Midió la pasión
con la crueldad de un dios,
de una manera infame.
Usted,
que a cuenta gotas
le entregó unos pocos
paisajes viejos,
una afrenta,
un aquelarre.
Si no hay mayor impostura
que la suya.
Pedir el alma a cambio
sin entregar el sol,
un puñadito de flores,
siquiera ahora mismo
un poco de llanto
más o menos sincero.

martes, 10 de junio de 2014

Estelita

Pasame la frazada/¿La gris?/ Si, la más liviana/ Tomá, ponele algo en la punta/ Es que se van a caer los palos/ Si, tenemos que atarlos con algo... dame tus cordones/ No porque me los ensucias y mamá se enoja/ Entonces no podemos jugar a nada, estúpida/ Bueno... no, te doy el cinto que es viejito/ Se te va a caer la pollera, tarada/ Hace calor. A parte mamá me deja andar en bombacha si no salgo de mi casa/ Como quieras, dame algo/ Tomá/ Teneme las ramas/ Esperá que acomode la pollera donde no se ensucie/ ¿Tu mamá te regala bombachas de vieja?/ ¿Qué tiene?/ Es enorme. Teneme las ramas. Dale. Quietas. Listo. Soltá/ Ahora falta del otro lado/ Bueno, pongo mi shorcito/ Es demasiado chico, no vas a poder atar/ Capaz que se estira un poco. A ver...teneme las ramas. Así. Eso. Dejá la mano quieta, tarada, que no puedo atar/ Bueno, pero me canso/ Listo. Ya está. Ahora si pasame la frazada/ Pero se va a caer la del costado. Fijate/ Si, hay que atarla.../ Tomá la remera/ Nena!...no usas corpiño?/ No, no me gusta. La hebilla me pica en la espalda. A parte mamá dice que todavía no me hace falta/ Mentira, se te van a caer por el piso/ ¿Qué cosa?/ Las tetas. Teneme acá. Bien./ Mentira. A penas están creciendo y el corpiño no me gusta porque me pica la espalda/ Ya está. Ahora, del otro lado... qué le ponemos?/ ¿Una piedra?/ No, tenemos que atar...Bue...Pongo mi remera... Total/ ...Vos...si usas corpiño.../ Si, mirá, están re grandes. Tocá/ No quiero/ Dale, estúpida/ Pero si viene mi mamá?/ Si, dame la frazada. Listo. Ahí tenés tu casita de ramas. Metete/ ¿Me siento aca atrás?/ No, tené cuidado de no apoyarte en una rama que se va a la mierda todo/ Si, me siento con cuidado/ Bueno... ahora si... mirá, mirá que grandes están.../ ....Estelita, me da cosa mirarte.../ Dale, tarada. Mirá que duras se ponen! No se porqué.../ ...Si, están duras.../ ...Si moves la mano así... así siento que se ponen más duras. Me duele un poco...no, no, no saques la mano... me duele un poquito pero me gusta mucho.../ ...Estelita... qué te pasa?... no... dame la mano... dejame la bombacha!... si viene mi mamá.... / .....shhhhhh...../ .... Bueno.....Pero..../ .....Shhhhhh...../ .....shhhhhh.....

sábado, 31 de mayo de 2014

Bienaventurados los que han vivido su tango porque de ellos sera el reino del barro que se subleva

"Yo me emborracho por ella.
Y ella quien sabe que hará"
La última copa - Caruso/Canaro

Seres sin fuerza
tropezaron débiles
sobre los desencuentros
arrastrando palabras,
manos, sinfonías ebrias.
Nostalgias ladinas,
escondidas en el tango.
Perras.
Traen a la rastra perfumes intáctos,
siniestros.
Bellos.
Sin más pretérito
que una vulgar borrachera.
¿Qué otoño esta noche
resbalará en tu espalda
hasta lograr el sueño?
¿Qué color tendrá tu voz
ahora que no me nombra?
Y tu risa,
tus caderas,
tus piernas infinitas,
tus ojos.
Nada existe.
Todo vos sos la sombra
de la sombra
del recuerdo que construyo.
De la música que ya no es
y nunca más es la única certeza.
Nunca.
Jamás

No me gusta que te calles

Me gusta cuando gritas
porque estas como vivo
y tu voz me penetra
y tu grito es historia.

Me gusta cuando gimes
y te haces presente
de todas las maneras,
las posibles y no,
en este Universo
que se rinde
ante tus manos.
Ante todo tu grito
que es sol
y es pájaro.
Aquel que nunca calla
Acuerdo pagano entre tu voz
y la belleza de tu boca.

No te calles
porque estas como vivo
y tu voz me penetra.
No te calles

No me perdones nada

No vine a pedirte perdón.
Acá el bondi es descarnado
y ejerce su derecho de ser
fuerza, puente o ventana.
O grito.
Pero nunca perdón,
que es el borde del olvido.

No te debo nada.
Te dejé las manos de tierra,
las de pasto,
las de piedras y carcajadas.
De música.
Un arcón de cosas
tontas y chiquitas.
Universales.
Ternura con vista
al Riachuelo,
dos ambientes sin expensas
y una guitarra.
Tres o cuatro tangos desafinados.
Una zamba.
Las comidas mas ricas
del mundo.
Tu cuerpo
adentro mio
con olor a luna.
Con sabor a magma.

No te debo nada.
Ni disculpas.
Ni la entrega.
Ni el deseo profundo de volverte niebla.
A vos, madrugada del tiempo
de los tiempos,
batiscafo de mis fantasías.
Si todo fue como un árbol.
Si, como un árbol

Querer o no en tiempos de esperanza

"La quiso con el triste amor que 
nos inspiran las personas que no nos quieren"
Borges
Le corrió el pelo.
Le besó la frente.
La abrazó fuerte,
desarmandose.
Abrió la puerta
sosteniendo el tiempo,
volviendolo todo espacio
entre el flequillo y su cuerpo.
Quiso alcanzarla,
encontrar la palabra
que la pusiera de espaldas,
que construyera su sexo,
que la llame desde otra altura,
con otros nombres.
Y es solo eso,
los otros nombres
que no llegaran nunca a su boca.
Nunca.
Ni ahora.
Ni mañana.
Ni nadie


jueves, 17 de abril de 2014

No sabría decir

Encontrar la palabra
que vaya recortando
la luna,
el aguacero,
tu casita del árbol,
la música
que es pájaro
en el perfume
de tu risa.

Hacerle saber
a los siniestros
cirujanos del verbo
esa luz que sos vos
si encendes todos tus ojos,
si tu lengua contiene
la vida
de todo un universo.

Hacen falta idiomas nuevos,
atemporales,
para construir
colores con adjetivos
dignos de tu beso.
De tu palabra.

Y solo hablo de tu boca.
Imaginate si tuviera
que contar
lo que hacemos
en la cama.