viernes, 19 de septiembre de 2008

Fe de erratas


Seco, congelado, tonto y afortunado
Macho tupperwear, confortable (tudo Ben)
Cargás con la madre de todas las resacas
Cara de tapir, de gordito bon-o-bon
Sos encantador! Muy en cantador!
Tan encantador!

(Te estas quedando sin balas de plata - Indio Solari)


He vivido un gran amor. Pero no ha sido este


Que feo que queda andar hablando mal de la gente. Encima cargo con el estigma de haber acordado con Mayares en que cuando uno habla mal de sus ex parejas en realidad habla mal de uno mismo. Pero, considerando los últimos hechos acontecidos en esta breve historia internauta siento el deber de realizar una fe de erratas con respecto a algún articulito que escribi hace bastante tiempo. Con que necesidad? Se preguntará alguien que lea esto. Con la misma que escribo siempre, no tengo idea cuál es especificamente esa necesidad ni que adjetivo psicológico lleva. Personalmente creo que la literatura es un camino para la reflexión y/o el divertimento. La escritura lisa y llana, como esta, debe de servirme de terapia o algo parecido. Anda a saber.

Cuándo me separé de David lo hice por razones más bien prácticas. El homicidio se paga caro en la justicia y es un agravante el vinculo, asi que como estabamos a punto de matarnos mutuamente (o al menos eso parecia) resolví mudarme del hogar conyugal luego de varios intentos infructuosos de que quien se marchara del mismo fuera el muchacho antes mencionado. Le deje mis pocas cosas y me lleve los puesto, un bolso y mis hijos a Chilavert.

Ahora resulta que una vez mudada y dando rienda suelta al necesario duelo, resolví escribir mucho sobre cuánto estimaba todos los esfuerzos que le vi realizar y el mutuo amor que supimos conseguir.
Mira vos lo que es la vida venir ahora (pisando casi el segundo aniversario de la partida) a enterarme cuánto era mentira de la belleza que crei haber vivido.

Asi que aca va la pequeña fe de erratas sin escatimar despechos:

*Allí donde se haya leido Davinci, léase David a secas.

*Dónde dijera que fue un gran compañero, léase que mientras la que escribe estaba embarazadisima de él este señor se iba de putas (¡Qué feo! No podías cogerte una mina sin andar pagando?) sin ningún consentimiento, cosa que considero despreciable no porque aborrezca la infidelidad sino por el estado embarazoso antes citado que inhibe a cualquier mujer de estar en igualdad de condiciones para ejercer su libertad púbica con quien se le plazca.

*Allí dónde se lea que es un gran padre, aclaremos los tantos explicando que este tipo se tomo el trabajo de ir hasta la Defensoría del Menor dónde hemos firmado un acuerdo por tenencia, visitas y alimentos; a mentirle a la abogada diciendole que él cumple rigurosamente con la mensualidad mientras yo me niego a firmarle los recibos que acrediten el apercibiemiento de la cuota siendo que hace cinco meses que mi novio mantiene a su hija. Citando nuevamente a Mayares: “Quién no es un buen padre no es un buen tipo y para ser un buen padre lo primero que debe importarle es que carajo se le pone en el plato a la criatura todos los días para que coma”

*Dónde dijera que supo administrar Rivotril y demás medicación recetada, léase que en mi peor estado depresivo se comunicó conmigo por teléfono para indicarme en que lugar de las vias del tren podía ir a tirarme entre otros epítetos que mejor dejemosla ahí.

*Allí dónde se supone que este señor es el ser más sensible de la tierra sencillamente convengamos en que una persona enamorada y psquiatrica puede llegar a ver cosas que no existen.

*No vamos a dejar de lado que él mismo tipo que alabe por haber cambiado pañales de un hijo que no era suyo se las cobró depreciandolo más de una vez en mi ausencia una vez que tuvo una hija que si fuera suya.

*Por último, y para no extendernos más de lo necesario, digamos que aunque resultara romántico verlo cocer tortas fritas y pan casero, hubiera sido más práctico que saliera a buscar laburo en vez de andar viviendo durante años de la mensualidad del padre del despreciado o de la poca guita que dejo el finado padre de esta “hija de puta que esta empeñada en cagarle la vida” (David dixit).

Ahora bien, a nadie se le ocurra pensar que fui tan boluda de guardarme todo esto durante años. Excepto de mi estado de cornuda, el resto merecio grandes discuciones (filosóficas y prácticas) durante mucho tiempo. Nunca publicamente, como ahora. Y ahora que lo pienso un poco, alli debe recidir lo terapéutico de este escrito. Si públicamente conté con amor cuánto yo supe quererlo y cuánta belleza crei ver en él, que el blogspacio se entere de cuán pequeño y simple era este pobre tipo que creia esconder a la tristeza detrás de los barcos. Tan pobre que cree que soy capaz de dedicarle una sola letra más.

8 comentarios:

la Harych dijo...

No Negra...ése que vos decís era otro, no era el que vos querías, era otro, no te lastimes más, lo que escribiste dejalo así porque así era lo que vos sentías, ahora detenete a pensar: hummm
es un pobre tipo, un infeliz que tras cartón se deliraba para no enfrentar la realidad, era así a los empujones, ya está y no te des manija ¡¿me entendés?!
Te mando un abrazo de oso
Vivi

Campa dijo...

Negra, solo puedo decirte... Era hora!!!

Gustavo H. Mayares dijo...

Hum... No sé... Me produce sensaciones contradictorias. No era otro, era el mismo (porque todo ocurrió simultáneamente, diría Jorge Corona y a pesar la harych). Me gusta la literatura pero odio las terapias públicas (y privadas). No se puede, lo sé, pero merecería el olvido. Y lo más importante: lo necesario es amar, porque ser amado (o la apariencia de tal cosa) es sólo ficción, la ilusión de nuestro propio amor, el reflejo distorsionado de nuestro deseo, pero no un hecho concreto en si mismo. Quiero decir: no hay garantías de nada, nada parece seguro (en ese plano emocional, no?). Si vos lo amaste, con eso debería alcanzar, con eso basta; no te hace falta nada más. Las traiciones y ruindades pesan en quien las cometió; no te hagas cargo. Por eso insisto: hablar mal de él (aunque jures que no lo mencionarás más mientras lo hacés) habla mal de vos. Igual te quiero.

Tripa de mosca ojo de sapo dijo...

Coincido, Mayares. Con usted y con el amigo Campa. Vivi de mi alma, nadie se anda dando manija. Ha sido una traumaterapia, como diria mi amigo Cortazar. Era el mismo, mesmamente como diria mi abuela. Eran otros ojos los mios. Y basta, che, era cierto que no queria hablar más. No han visto que bonito lo que escribi sobre mis hijos? El futuro, queridos mios, esta a favor de los pequeños. Y ultimamente el futuro me es agradable. Por eso me andaba sacando la poca mierda que me quedaba encima de las alas. No me permitia volar... Ahora si, ya esta.

Gustavo H. Mayares dijo...

Y ya que estamos, cito: "El peor pecado capital es irnos de acá sin haber amado tantas veces como hayamos podido. Hacer cosas de chicos siendo grandotes y boludos". Entonces, Darling, para qué tanto dilema...

Tripa de mosca ojo de sapo dijo...

Mayares, hablando de no hacer terapia pública, hagame el favor de revisar su blog:
http://www.gustavohmayares.com.ar/breves_promenores_de_una_pelea.html
Hum...
¿El pez por la boca muere?
Ja, ja, ja

Gustavo H. Mayares dijo...

Ay, nena: no reconocés la diferencia entre terapia y literatura!!!??? Je je je. Aunque sea medio autobiográfica, querida. La verdad? Me hicieste reír!!!!!

Tripa de mosca ojo de sapo dijo...

Mayares discutir con vos es insufrible!! A diferencia de la terapia, la literatura es estéticamente más bella. Por eso crei que lo que habias escrito para tu ex era pura terapia. Je Je